Mi nombre es Mariel, tengo 32 años de edad y vivo en la ciudad de Buenos Aires, en la República Argentina.
Seguramente al ver el nombre del blog habrán imaginado encontrarse con que quien escribe en él es una mujer con varias décadas encima. Es que lamentablemente la gente se ha hecho a la idea en estos tiempos, de que quien dice ser Machista tiene un reloj que le atrasa. Mucho más aún si quien lo afirma es una mujer.
Antes de continuar quiero aclarar que el Machismo no implica que el Hombre sea un ser salvaje que no siente amor por su mujer, sino básicamente odio o resentimiento. Todo lo contrario... El Macho verdadero amará profundamente a su mujer. Ese odio hacia la mujer que lamentablemente algunos Hombres sienten se denomina misoginia y no tiene nada que ver con el Machismo. Un Macho de verdad se preocupará por la salud física y emocional de su mujer, brindándole su apoyo y ternura, a pesar de que será rígido y estricto respecto a la obediencia y el respeto incondicional que la mujer debe demostrar hacia Él.
Hace muy poquitos días, hablando con un nuevo amigo al que le referí mi posición en este aspecto, me decía que el Machismo ya era algo antiguo.
Le dije que sí, que tenía razón. Sin embargo, algo antiguo no significa que sea necesariamente algo viejo. Antigüedad y vejez, si bien parecen sinónimos, no lo son en absoluto.
Le decía a Él que el mundo es antiguo, pero no es viejo. Que el amor es antiguo, pero para nada viejo. Que el sexo es antiguo, pero obviamente, tampoco es viejo... y así, le fui ofreciendo otros ejemplos que por tan comunes y naturales en nuestra vida cotidiana, se nos pasan por alto a pesar de lo obvios que son.
El Machismo es antiguo porque está presente desde antes de la aparición de los seres humanos. En todas las especies sexuadas quien tiene el poder de decisión, el que cuida y protege a su hembra, el que provee lo necesario para la subsistencia de su núcleo familiar, quien los defiende de los peligros externos y quien controla y dispone de las pautas que habrá de respetar cada familia y por extensión, cada comunidad, es el Macho.
La hembra es la encargada de atender a su Macho y a sus crías, es la que administra los alimentos que provee el Macho, la que hace que el lugar en donde habitan sea agradable y saludable. Es la que brinda contención, atención y afecto a toda la familia para lograr un estado de armonía y calidez.
Esto es casi tan antiguo como la Tierra misma. Sin embargo, no es viejo. Sigue siempre vigente y, según creo yo, seguirá vigente por siempre.
En la actualidad, la mujer cree estar "liberada", aunque no se sabe muy bien "liberada" de qué, pues carga con tantas obligaciones y exigencias como el Hombre, más su tradicional obligación en el hogar. Enferma más que antes y de afecciones que eran patrimonio casi exclusivo del Hombre.
Este fenómeno se viene desarrollando desde hace varias décadas, pero se ha acelerado en los últimos dos o tres decenios.
Yo tengo mi visión particular de por qué se ha producido este fenómeno tan perjudicial no sólo para la mujer, sino para el propio Hombre, para la familia y la sociedad en general. Sin embargo no lo desarrollaré aquí y ahora, sino que lo iré planteando en diferentes textos próximamente.
Estoy absolutamente segura de que a todas las mujeres, en sus fueros más íntimos, les gustaría tener a un Hombre que las guíe, que las mantenga (es decir, que provea lo necesario para ella y toda la familia) y que inclusive las corrija en los errores que seguramente cometerá. Y que sabe interiormente que por más estudios que tenga, por más culta que pueda ser, siempre terminará dándole la razón al Hombre, porque simplemente la tendrá.
A su vez, los Hombres (actualmente tan "comprensivos" y hasta en ciertos aspectos "dependientes" de las mujeres actuales, en su interior desearían ser los verdaderos "jefes de familia", tener el control de su mujer y de todo lo que acontece o no en sus hogares. Ser el referente de todos los miembros del grupo y tener la última palabra en todas las cuestiones. Ser respetados y obedecidos por su mujer en todos los aspectos.
La cultura actual y las necesidades económico-financieras del mundo moderno son para mí las causas principales de este cambio de paradigma que me parece tan dañino. Porque todos los grandes cambios sociales de la historia, siempre tuvieron como motor las cuestiones económicas. Si no, veamos el caso de la esclavitud, que comenzó a ser abolida solamente cuando se dieron cuenta de que les resultaba más rentable tener personal libre, al que no tenían que alimentar ni cuidar de su salud para que trabajaran y a los que a su vez les pagaban un salario mínimo.
Por último quiero decir en esta especie de presentación, que no estoy en contra de las "feministas". Solamente estoy a favor del Machismo, el cual espero y deseo que vuelva a tener la vigencia que supo ostentar hasta no hace tanto tiempo atrás.
Ser una mujer Machista es, en todo caso, una elección de vida de la mujer y, por lo tanto, un acto de libertad individual.
Mariel
NOTA IMPORTANTE: Desde este blog repudiamos cualquier acto de violencia física y/o psicológica no consentida contra cualquier mujer. Si se produce algún tipo de violencia, esta debe ser como parte de un acuerdo previo entre el Hombre y la mujer y que jamás debe significar lesiones graves, gravísimas o muerte de la mujer. Eso es odio. Eso es misoginia.


